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nov 14

PLAGIOCEFALIA (Versión en castellano)

ABORDAJE OSTEOPÁTICO EN PLAGIOCEFALIA
Escrito por Pilar Correas Gamboa, Osteópata en Kinevilar

Cada vez nos encontramos con más alteraciones de la estructura craneal de los bebés, derivadas de las malas posiciones craneales. Éstas se dan tanto en etapa intrauterina, como las derivadas de los traumatismos del parto y aquellas derivadas de malas posiciones en la cuna. Las alteraciones pueden no tener muchas repercusiones para el niño, aunque también encontraremos aquellas que pueden ser graves.
Encontramos varios tipos de deformación craneal:

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La braquicefalia: Es la deformación craneal donde la parte posterior de la cabeza se aplana uniformemente. Describe una cabeza ancha y lateralmente estrecha.
La escafocefalia (o dolicocéfala): Es una deformación que describe una cabeza larga y de forma estrecha. Es común en niños prematuros.
La Plagiocefalia: Es descrita tanto a nivel médico como osteopático como una deformación en paralelogramo. Según Nicette Sergueef (1), esta oblicuidad craneal se caracteriza por un esquema de strain lateral de la sincondrosis esfenobasilar. Esta deformación se caracteriza por el aplanamiento de la parte posterior, acompañada de una desalineación de las orejas, asimetría facial y abultamiento de la frente. Afecta principalmente las suturas coronal y metópica. Los huesos que se ven más implicados son el hueso occipital y el temporal.

En el nacimiento el hueso occipital está formado por cuatro partes y el temporal por tres. Las zonas que reciben más compresión en el parto son la escama del temporal y la parte de la sincondrosis occipital que separa los dos cóndilos. El nervio hipogloso pasa por esta sincondrosis e inerva los músculos de la lengua. Si hay una compresión en este nivel puede afectar a la succión. La asimetría de la base craneal puede afectar a los diferentes orificios que se generan. El agujero rasgado posterior (o foramen yugular) contiene el nervio glosofaríngeo (IX par craneal), el vago (X pc) y el accesorio (XI pc). Como dice Magoun, “la sutura occipitomastoidea y el foramen yugular se deben tener en cuenta especialmente en bebés con náuseas”. El nervio glosofaríngeo se asocia a una sensación alterada de la faringe, amígdala palatina, trompa auditiva y tercio posterior de la lengua. Una parte de la inervación motora del trapecio proviene del nervio accesorio, así como los músculos constrictores de la faringe agonistas de la deglución. (2)

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¿Qué es la plagiocefalia?

Palabra que deriva del griego (Plagio = oblicuo y céfalo = cabeza), implica una deformación cráneo-facial (1) (3). La plagiocefalia no sinostòsica ha tenido un aumento considerable desde el año 1992, el motivo radica en las recomendaciones que incluyeron muchos pediatras para que los bebés los colocaran en posición de decúbito supino (sobre su espalda) para prevenir la muerte súbita (4).

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Hay que diferenciarlo de la craneosinostosis,donde las suturas están cerradas por la fusión prematura del cráneo. Dentro de estas también se debe diferenciar entre la craneosinostosis sindrómica de la no sindrómica (5). En estos casos el tratamiento es eminentemente quirúrgico y las técnicas más utilizadas son la craneoplastia y la craneotomía. De estos, los bebés intervenidos antes de los 6 meses de edad para craneoplastia son los que tienen mejores perspectivas para la intervención quirúrgica (6).

Dejando de lado el abordaje quirúrgico, el tratamiento con casco corrector es el más empleado como tratamiento conservador (7). Los términos que se valoran es la asimetria de la bóveda craneal y el índice cefálico. Es importante destacar que no se contemplan otras restricciones importantes que se pueden dar a nivel de la articulación de la base craneal (articulación esfenobasilar), ni se ha visto que mejore la tortícolis a menudo asociada a esta alteración craneal. De hecho serían necesarios más estudios al mismo tiempo para demostrar su eficacia a medio y largo plazo y si existen diferencias significativas en adolescentes tratados con casco o sin ningún tratamiento (8). El tratamiento con casco corrector presenta unos inconvenientes asociados, más allá del handicap aparatoso y estético para el bebé, las molestias derivadas más comunes de este tratamiento son principalmente su precio elevado (3000 € aproximadamente), irritación en la piel, mal olor y problemas higiénicos (9). También faltan estudios que demuestren si el hecho de llevar el peso de este casco puede llevar otras alteraciones cervicales para el bebé así como perpetuar la tortícolis congénita que a menudo va asociada.

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Factores que predisponen a la Plagiocefalia

La posición fetal intrauterina juega un papel importante como causa de la plagiocefalia. En el caso de un embarazo de gemelos determina la severidad del caso. La posición intrauterina donde el feto se encuentra en una posición más baja corre más riesgo de sufrir una plagiocefalia debido al espacio pélvico restringido (10).
Durante el parto, existen tres causas determinantes que intervienen en la creación de una posible plagiocefalia, son:
• El sexo del bebé
• Una madre primípara (primer parto)
• La presencia de una braquiocefalia

A parte de estos, también encontramos otros factores que aumentan el riesgo de padecerla, son:
• La prematuridad (7 meses)
• Sexo masculino
• Posición reiterativa cuando duermen
• Dar el pecho siempre con la misma rotación cefálica
• Relacionado con lo anterior, la alimentación por biberón favorece la tendencia a alimentarse siempre del mismo lado
• Tiempo de juego en la misma posición cuando está despierto más de 3 veces al día
• Un retraso a la hora de asumir los ítems correspondientes en las diferentes etapas del desarrollo

Es importante hacer una identificación precoz de una posible alteración valorando preferentemente la orientación de la cabeza, como son las rotaciones cefálicas (si sólo mira a un lado), y las posiciones de extensión prolongada. Pueden estar indicando una disfunción en los músculos del cuello.
Como prevención, hay que variar la posición de la cabeza del bebé mientras duerme, así como supervisar la existencia de un lado preferente en el tiempo de juego cuando está despierto (11).
La tortícolis congénita está a menudo relacionada con la plagiocefalia posicional. El tratamiento adecuado con terapia manual nos ahorra técnicas más invasivas como la cirugía o el casco corrector (11).
La plagiocefalia no sólo es un problema por la deformación craneal que representa, sino que lleva asociadas unas complicaciones se derivan de ella. A menudo es abordada como un problema puramente estético pero la importancia de esta afectación radica en la alteración de la mecánica craneal, la patología membranosa, y las tensiones intracraneales.

Abordaje osteopático

Los bebés presentan un potencial de cambio muy grande. Esto permitirá que con muy poco trabajo se observen cambios importantes. Las técnicas consisten en presiones y manipulaciones muy suaves de su cráneo. El objetivo del abordaje osteopático consistirá en:
• Trabajo de la base y la bóveda craneal implicadas en la deformación
• Corrección de lesiones específicas como el strain lateral
• Liberación de las suturas craneales (sobre todo la coronal y la metópica)
• Trabajo de membranas (meninges)
• Flexibilización de la musculatura cervical como el esternoclidomastoideo y la musculatura suboccipital
• Equilibrio cráneo-sacro (12)

La otra parte importante del trabajo se centrará en la alteración de la articulación de la mandibula (Articulación Temporo-Mandibular; ATM). El lado afectado, en el caso de la plagiocefalia no sinostòsica, corresponde al mismo lado (ipsilateral) del occipital plano. La zona de la hemimandibula es un 3,8% más ancha, la altura de la rama un 3,5% más corta, el cuerpo mandibular es un 3% más largo y el proceso coronoide está anteriorizado un 2,3% (13).
Se ha encontrado una estrecha relación entre la plagiocefalia y el retraso en el desarrollo neurológico del niño. Todo ello se valora dentro de la escala de desarrollo de Bailey. Consta de dos partes: Por un lado valora el Índice de Desarrollo Mental (IDM) con parámetros como la agudeza sensorial, la discriminación, la capacidad de respuesta a los estímulos, la memoria, la resolución de problemas, las primeras vocalizaciones, así como la clasificación y generalización precoz . Por otra parte se valora una de las mas afectadas por la plagiocefalia, el Índice de Desarrollo Psicomotriz (IDP), que nos proporciona información sobre el grado de control corporal, la coordinación de músculos grandes y la coordinación fina de manos y dedos. Con esta afirmación no se puede asegurar que la plagiocefalia sea una causa directa de estas afectaciones, pero si un factor de riesgo importante a tener en cuenta. El seguimiento del bebé será determinante. (14).
Otro estudio hecho por Collett, muestra que los bebés que han sufrido plagiocefalia, cuando son niños en edad preescolar tienen más riesgo de sufrir un desarrollo por debajo de lo normal (15).
En los primeros días de vida, la colaboración de los padres es esencial para poder hacer una detección precoz, un buen diagnóstico y para vigilar y guiar la efectividad del tratamiento. Existen estudios que han demostrado que las condiciones socioeconómicas y culturales intervienen en la detección de estas afectaciones y por tanto en el éxito del tratamiento (16).
Aunque cada bebé es diferente, el tratamiento osteopático consta en general de unas cuatro sesiones en un intervalo de entre quince días a tres semanas entre ellas. El abordaje es a través de unas presiones muy suaves que se realizan tanto en el cuello como en el cráneo del bebé para eliminar tensiones sólo apreciables manualmente por un profesional experto. Por tanto, con estas técnicas tan suaves unidas al gran potencial de cambio de los bebés, se produce la liberación de las tensiones que alteraban la mecánica y la función craneal y que llevaban a la deformación del cráneo del bebé a medida que éste va creciendo.
Varios estudios demuestran la eficacia del tratamiento osteopático. En especial uno realizado por (Lessard, S; Gagnon, I & Trottier, N. 2011) donde se obtienen resultados estadísticamente significativos observando que los participantes muestran una disminución importante en la Asimetría de la Bóveda Craneal (Craneal Vault Asymmetry: CVA) (p <12:02), en la Asimetría de la Base Craneal (Skull Base Asymmetry: SBA) (p <0.01), y también una clara disminución en la Asimetría de la Boveda Transcraneal (Transcraneal Vault Asymmetry: TCVA ) (p <0.003) entre la primera y la tercera sesión. Estos hallazgos apoyan los beneficios del tratamiento osteopático antes de los 6-7 meses de vida (17).

Conclusiones

Los beneficios del tratamiento osteopático, en esta afección, estan demostrados y tiene un amplio reconocimiento en otros países de Europa. Concretamente en Francia estos bebés son tratados por osteópatas bajo prescripción médica. El diagnóstico precoz es de vital importancia. Los resultados son mejores si se recibe el tratamiento en los primeros meses de vida. La indicación no es puramente estética sino global y en beneficio de la salud del bebé. Las posibles repercusiones que se pueden presentar a largo plazo se tendrán en cuenta. Esto hace que el uso del casco como tratamiento ortopédico no sea necesario en muchos casos gracias al tratamiento osteopático y en otros es insuficiente ya que tiene buenos resultados a nivel estético pero no contempla aspectos funcionales.
El aumento de los casos en los últimos años debido al cambio de posición para dormir hace que sea a menudo motivo de consulta. Generalmente los padres no tienen suficiente información de las opciones que les da la medicina osteopática y a veces hay casos donde los niños no han empezado a ser tratados hasta que han empezado a detectar carencias en su desarrollo psicomotriz. En muchos casos, quien da la señal de alarma no son los profesionales médicos sino los centros educativos. Con una buena educación de la sociedad, se pueden detectar los casos de manera precoz. Se podrá acceder al tratamiento osteopático de forma inmediata, y aumentar las posibilidades de éxito.

Bibliografia

1. Sergueef N. Ostéopathie pédiatrique. 1a ed. Lemaire P, editor. Issy-les-moulineaux: Elsevier-Masson; 2007.
2. Hutchison BL, Thompson JMD, Mitchell EA. Determinants of nonsynostotic plagiocephaly: a case-control study. Pediatrics [Internet]. 2003 Oct [cited 2014 Jul 3];112(4):e316.
3. Magoun HI. Osteopathy in the Cranial Field. 2nd ed. Kirksville: Journal Publishing Company; 1966.
4. Kane AA, Mitchell LE, Craven KP, Marsh JL. Observations on a recent increase in plagiocephaly without synostosis. Pediatrics [Internet]. 1996 Jun [cited 2014 Jul 3];97(6 Pt 1):877–85.
5. Bessenyei B, Oláh E. [Clinical and genetic characteristics of craniosynostosis]. Orv Hetil [Internet]. 2014 Mar 2 [cited 2014 Jul 3];155(9):341–7.
6. Hashim PW, Patel A, Yang JF, Travieso R, Terner J, Losee JE, et al. The effects of whole vault cranioplasty versus strip craniectomy on long-term neuropsychological outcomes in sagittal craniosynostosis. Plast Reconstr Surg [Internet]. 2014 May 6 [cited 2014 Jul 3];
7. Goh JL, Bauer DF, Durham SR, Stotland MA. Orthotic (helmet) therapy in the treatment of plagiocephaly. Neurosurg Focus [Internet]. American Association of Neurological Surgeons; 2013 Oct 1 [cited 2014 Jul 3];35(4):E2.
8. Roby BB, Finkelstein M, Tibesar RJ, Sidman JD. Prevalence of positional plagiocephaly in teens born after the “Back to Sleep” campaign. Otolaryngol Head Neck Surg [Internet]. 2012 May [cited 2014 Jul 3];146(5):823–8.
9. Kmietowicz Z. Expensive helmets do not correct skull flattening in babies. BMJ [Internet]. 2014 Jan 1 [cited 2014 Jul 3];348(may01_4):g3066.
10. Van Vlimmeren LA, van der Graaf Y, Boere-Boonekamp MM, L’Hoir MP, Helders PJM, Engelbert RHH. Risk factors for deformational plagiocephaly at birth and at 7 weeks of age: a prospective cohort study. Pediatrics [Internet]. 2007 Feb [cited 2014 Jun 28];119(2):e408–18.
11. Kuo AA, Tritasavit S, Graham JM. Congenital muscular torticollis and positional plagiocephaly. Pediatr Rev [Internet]. 2014 Feb [cited 2014 Jul 3];35(2):79–87; quiz 87.
12. Amiel-Tison C, Soyez-Papiernik E. [Cranial osteopathy as a complementary treatment of postural plagiocephaly]. Arch Pediatr [Internet]. 2008 Jun [cited 2014 Jun 17];15 Suppl 1:S24–30.
13. Kane AA, Lo LJ, Vannier MW, Marsh JL. Mandibular dysmorphology in unicoronal synostosis and plagiocephaly without synostosis. Cleft Palate Craniofac J [Internet]. 1996 Sep [cited 2014 Jul 3];33(5):418–23.
14. Speltz ML, Collett BR, Stott-Miller M, Starr JR, Heike C, Wolfram-Aduan AM, et al. Case-control study of neurodevelopment in deformational plagiocephaly. Pediatrics [Internet]. 2010 Mar 1 [cited 2014 Jul 3];125(3):e537–42.
15. Collett BR, Gray KE, Starr JR, Heike CL, Cunningham ML, Speltz ML. Development at age 36 months in children with deformational plagiocephaly. Pediatrics [Internet]. 2013 Jan 1 [cited 2014 Jul 3];131(1):e109–15.
16. Shweikeh F, Nuño M, Danielpour M, Krieger MD, Drazin D. Positional plagiocephaly: an analysis of the literature on the effectiveness of current guidelines. Neurosurg Focus [Internet]. 2013 Oct [cited 2014 Jul 3];35(4):E1.
17. Lessard S, Gagnon I, Trottier N. Exploring the impact of osteopathic treatment on cranial asymmetries associated with nonsynostotic plagiocephaly in infants. Complement Ther Clin Pract [Internet]. 2011 Nov [cited 2014 Jun 17];17(4):193–8.

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